El Problema que Supone un iPhone 5S

El Problema que Supone un iPhone 5S

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Apple puede o no lanzar un producto que se llame iPhone 5S este año. La presunción, sin embargo, impulsada por Apple tras lanzar anteriormente el iPhone 3GS en 2009 y el iPhone 4S en 2011, es que en 2013 el iPhone 5S verá la luz. Puede que en última instancia resulte real o no, pero la percepción de un ciclo de actualización anual y su naturaleza tic-tac se está convirtiendo en un problema.

Lanzar un iPhone 5S puede suponer un problema para Apple

Entre 2007 y 2010 Apple lanzó un iPhone nuevo a finales de junio o principios de julio, uno tras otro, como un reloj. En 2011 y 2012, Apple lanzó nuevos iPhone en octubre y septiembre, respectivamente. Aunque movió la fecha de verano a otoño, todavía mantenía el lanzamiento de un nuevo iPhone en un periodo de menos de 3 meses. Se hizo predecible.

Los consumidores, incluso aquellos que no leen sitios como iPadizate todos los días y que no siguen los rumores de la web, empezaron a darse cuenta de cuando lanzaba Apple los nuevos dispositivos. Eso llevó a una desaceleración en las ventas de los modelos existentes inmediatamente antes de la fecha de puesta a la venta de las futuras versiones. Apple enseñó a la gente cuando comprar y, por extensión, cuando no comprar.

Apple también ha enseñado a sus competidores como luchar contra el programa de lanzamientos del iPhone. Probablemente no sea una coincidencia que HTC haya anunciado su próxima generación de smartphone Android, el HTC One, en febrero, o que Samsung celebre su evento para presentar el Galaxy S IV en marzo. Aunque supongo que BlackBerry podría haber preferido lanzar su nuevo terminal antes, también ha introducido su BlackBerry Z10 en Estados Unidos esta primavera, lejos de la gran sombra del iPhone.

En lugar de competir por la atención de los medios con Apple, que sigue dominando algunos medios de comunicación y las listas de los más vendidos durante el lanzamiento de los productos, los competidores optan por esperar hasta mediados de, cuando el iPhone no está tan fresco, y aún no ha sido presentada su actualización.

Gracias al “reloj” que marca el ciclo de productos de Apple, donde se introduce un nuevo diseño cada año, y el diseño se actualiza iterativamente con nuevos componentes internos al año siguiente, los problemas de presunción de los consumidores y competencia se amplifican.

Cuando la impresión es que Apple “sólo” lanzará una versión “S” en un año determinado, los consumidores pueden estar más interesados en ver qué más ofrece el mercado. Pueden estar interesados en ver algo diferente.

Mientras que el iPhone 5 era casi completamente nuevo desde el punto de vista de fabricación, ya que tiene el mismo diseño general rectangular redondeado como el anterior, fue criticado por muchos consumidores y por muchos otros expertos en tecnología por ser aburrido. La nueva construcción unibody, una cámara que era una hazaña de la ingeniería óptica, una pantalla más alta de 4 pulgadas y la compatibilidad con LTE no fueron suficientes para algunos. Si la comercialización del iPhone 5 como revolucionario fue dura, la comercialización de un iPhone casi idéntico en aspecto con denominación 5S, inevitablemente, será mucho más difícil.

Manteniendo el mismo diseño desde hace dos años, permite a Apple una escala económica tremenda, y en lugar de financiar un teléfono completamente nuevo cada año, puede gastar sus recursos en mejorar el mismo teléfono por el mismo precio. Eso es teóricamente bueno para todos.

Sin embargo, mantener el mismo diseño también limita lo que Apple puede hacer para que el iterativo iPhone sea “mejor”. Hacer de nuevo la pantalla más grande requeriría una carcasa nueva. La adición de chips adicionales como la carga inalámbrica o el NFC podrían requerir cambios en la distribución interior. Un escáner de huellas digitales podría complicar los mecanismos existentes o requerir otros cambios. Cualquier cosa más agresiva que una mejor cámara, un procesador más avanzado y más potencia para el chip LTE podría ir simplemente más allá de las limitaciones de una actualización tipo “S”.

En el pasado, para mitigar la similitud hardware, Apple ha tirado de novedades en software. Aunque se sentía arbitraria, el iPhone 3GS incorporó la grabación de vídeo y el iPhone 4S vino acompañado de Siri. Un posible iPhone 5S también podría venir acompañado de algún software exclusivo.

Sin embargo, los competidores intentan dar sus mayores golpes a Apple durante los años que se lanzan las versiones “S” de los dispositivos. Ya se trate de dispositivos basados en lápices e increíblemente grandes, pantallas ridículamente densas o software que detecta todos tus movimientos, cualquier cosa que se perciba y se venda como algo diferente tiene una mejor oportunidad que algo que se perciba como lo mismo de siempre, no importa cómo sea vendido.

2013 podría ser especialmente brutal en ese sentido. En años anteriores Apple ha disfrutado de un mercado enorme y del apoyo de los medios. Incluso en algunos grandes tropezones, como el problema antena gate del iPhone 4, Apple recibió una cobertura global increíblemente positiva. Los Mapas de iOS 6 no se recuperaron con la misma facilidad, y la retórica de Apple está condenada a llenar registros de Wall Street. En este clima actual, para el lanzamiento del iPhone de este año, no importa lo bueno que sea, Apple podría tener que trabajar más duro que nunca para conseguir incluso un porcentaje de la cobertura positiva que disfrutaba en el pasado.

De ese cambio en la distorsión de la realidad se están beneficiando los competidores. Google está recibiendo gran cantidad de noticas y rumores sobre Project Glass y Pixel, y Samsung está disfrutando de una cuota de mercado sin precedentes para una compañía móvil que no tiene un fruto en su logo.

Hace unos años Apple convenció al mundo de que la tecnología por sí sola no era suficiente. Era la experiencia de usuario lo que importaba, no las características. Ahora las especificaciones y listas de características se lanzan contra Apple, y están siendo acusados de perder sus sentido de la innovación y de no sorprender al mercado.

El iPhone original no tenía 3G ni GPS. El iPhone 3GS no tenía la pantalla grande y de mayor resolución de los entonces vanguardistas teléfonos Android. El iPhone 4S carecía de LTE. El iPhone 5 no incorpora NFC. Todo esto solía causar algunas quejas entre los usuarios avanzados. Ahora incluso la idea de que un posible iPhone 5S no tenga resolución 1080p, una densidad de más de 400 ppp y biometría, apunta a que cada vez más público piense que Apple ha perdido su camino y que otros fabricantes están yendo por ese camino.

En años anteriores Apple dio un gran salto tecnológico al incluir la pantalla Retina. Pero ahora los mercados son volubles y el sentimiento puede ganar impulso. Y el miedo que sienten algunos usuarios del iPhone es que, en vista de todo esto, un “iPhone 5S” simplemente puede no ser suficiente.

Sin embargo, Apple es una empresa inteligente. Ellos entienden los problemas que vienen de la previsibilidad y el poder de distorsión de la percepción. El año pasado, al explicar por qué el iPad 3 se llama nuevo iPad, el vicepresidente senior de marketing de Apple, Phil Schiller, dijo que era porque Apple “no quería ser predecible”. Sólo 7 meses después, el CEO de Apple, Tim Cook, dijo que estaban “pisando el acelerador a fondo” y anunció el iPad 4. Si Apple puede lanzar dos iPad (tres si contamos el iPad Mini) en un año, ¿qué otra cosa podrían hacer?.

Abundan los rumores de un iPhone más económico y de un iPhone con pantalla más grande. Apple ya ha bifurcado su línea de tablet en el iPad de 9,7 pulgadas y el iPad Mini de 7,9 pulgadas. Hemos escuchado rumores de que el iPad 5 podría llegar esta misma primavera. Si Apple lo decide, posiblemente podrían lanzar un iPad ahora y otro en otoño, para difundir mejor el calendario. También hemos escuchado que el iPhone 5S podría llegar en agosto. Apple podría hacer lo mismo con el iPhone, teniendo dos tamaños de 4 y 5 pulgadas, y, finalmente, tener lanzamientos de primavera/verano y otoño también para el iPhone.

Y luego tenemos los rumores de un reloj, lo que podría aumentar directa o indirectamente la percepción del valor global de la plataforma.

Algunos de estos rumores, como todos los rumores, vienen de interpretaciones erróneas o simplemente infundan muchas dudas, y creerlos todos sería un gran error. Sin embargo, descartarlos todos sólo porque no se ajusten a un patron anterior, o porque suenen como algo que Apple nunca haría, podría ser un error igual de grande.

El problema de un “iPhone 5S” es la idea de que Apple se ha convertido en una compañía previsible, con la percepción de que la próxima gran cosa que hagan sólo podrá venir de otra parte.

Romper los patrones y desfiar las expectativas es sólo una manera de resolver este problema.

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Vía | iMore