Primera Ministra Británica Prohíbe el Uso de Apple Watch en Reuniones por...

Primera Ministra Británica Prohíbe el Uso de Apple Watch en Reuniones por Temor a Hackers

Compartir
Apple watch con WatchOS 3

La seguridad y la privacidad están a la orden del día, y no es de extrañar que, tras las recientes filtraciones de los datos médicos de varios atletas, o de diversos correos confidenciales de el partido demócrata estadounidense, se tomen nuevas medidas para mantener la seguridad en entornos donde se hace uso de información clasificada.

En el entorno de Apple, no hace falta que retrocedamos demasiado en el tiempo para encontrar diversos asuntos relacionados con la seguridad de sus dispositivos, siendo un ejemplo la última petición del FBI para acceder a los datos de un iPhone perteneciente a un terrorista.

El Gobierno Británico, buscando una mayor protección frente a hackers

Ahora, es el Telegraph el que nos informa del último movimiento del gobierno británico, para evitar posibles futuros problemas relacionados con el uso del wearable de Apple en reuniones con información sensible.

La Primera Ministra Británica, Theresa May, ha instado a sus ministros a no usar el Apple Watch en las reuniones del gabinete, alegando que podría ser usado por los hackers como dispositivo de escucha remoto.

El gobierno teme las oleadas de ataques de hackers rusos, que van creciendo en objetivos y complejidad. Además, también se justifica con las interrupciones debidas al uso del Watch en las reuniones, como la que protagonizó Michael Gove, en una de ellas.

De la seguridad de las instituciones, a la de los consumidores

Función de seguridad del Apple Watch para evitar usos no autorizados

De nuevo, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Es tal la amenaza, que son necesarias medidas como esta? La respuesta, en mi opinión, es que si. A nivel gubernamental, son necesarias este tipo de medidas para proteger sus intereses. Pero no a nivel de usuario.

No hace falta recordar lo protegidos que están los smartphones, tablets, u ordenadores más recientes, con niveles de encriptación a veces demasiado complejos para nuestro uso cotidiano, o sistemas de seguridad biométricos que se encargan de identificar al portador de manera casi instantánea.

En general, nuestros dispositivos están sobreprotegidos. Y eso puede darnos la sensación de comodidad, o por el contrario, verdaderos dolores de cabeza.