Paga tus repostajes de gasolina directamente con el iPhone

Paga tus repostajes de gasolina directamente con el iPhone

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Con la llegada de Apple Pay, los pagos móviles en España se han visto revitalizados completamente. Quedaba claro, que solo una compañía del calibre de Apple, aliada con el Banco Santander, American Express y Carrefour, podría darle el soplo de aire fresco que necesita esta tecnología en nuestro país.

Sin embargo, el avance del pago sin contacto se enfrenta también a otras amenazas, como, por ejemplo, la implantación de aplicaciones propietarias en los comercios. En este caso, y gracias a la información de ActualidadiPhone, hablaremos de las posibilidades que tenemos en cuanto al pago de algo tan importante para nuestro día a día como es la gasolina de nuestros vehículos.

Repsol, Carrefour y Cepsa, en busca de su parte del mercado

App de Carrefour

Las compañías petrolíferas, como Repsol y Cepsa, nunca han tenido mucha fama de generosos y de permitir que otros les quiten la oportunidad de hacer negocio con todo lo que se les pone por delante. En el caso de los pagos sin contacto, no es diferente, y es que han apostado por un sistema completamente diferente a lo que ofrece en este caso cualquier otro sistema de pago móvil. A ellos, se les ha sumado sorprendentemente Carrefour, que parece haber decidido ofrecer a sus clientes la libertad de elegir como pagar.

El proceso de pago de las tres apps es verdaderamente simple, y se basa en el mismo método de uso. En primer lugar, deberemos tener registrado en la app un método de pago, a continuación, ya en la gasolinera, seleccionaremos el tipo de combustible que necesitamos y el importe a cargar. El surtidor se activará automáticamente y podremos realizar el repostaje normalmente por el importe que hemos indicado anteriormente.

¿Son necesarios tantos métodos de pago?

Como decía al principio del artículo, la llegada de Apple Pay, no ya a España, sino al mundo, ha revitalizado por completo una tecnología que cada vez avanzaba más lentamente. Sin embargo, empieza a crearse una situación en la que los consumidores se ven abrumados por la cantidad de iniciativas que están creando los bancos y otras empresas. Al usuario medio cada vez le cuesta más aprender a usar este nuevo sistema, porque no tiene claro todavía cuál es el que debe utilizar.

Por ello, quizá las empresas deberían comenzar a pensar más en el bienestar de sus clientes, en la comodidad, que en abrir su propia aplicación de pago. De otra manera, lo que una vez fue resucitado, puede volver a la tumba fácilmente.