Steve Jobs pretendía que tu iPhone fuera un Android

    No puedo ni imaginarme un iPhone así

    Steve Jo

    Parece que fue ayer cuando el primer iPhone de la historia vio la luz cambiando inexorablemente el devenir del mercado smartphone hasta convertirlo en lo que vemos ahora. Aunque el teléfono de Apple dio bastante que hablar por sus formas cuadradas, la curiosa distribución de sus botones o su escritorio repleto de apps, la historia del iPhone podría haber sido muy muy distinta de haber hecho caso al primer impulso de Steve Jobs, que le instaba a poner un botón de atrás justo al lado del botón de inicio o Home, al más puro estilo Android.

    ¿Os imagináis como habría sido el iPhone con el panel frontal con un botón de atrás al lado del Home? Yo tampoco, porque rompe esa filosofía no escrita de Apple de encontrar el camino más simple e intuitivo de operar con tu dispositivo. Sin embargo es una curiosidad apasionante que conocemos gracias al libro «The One Device: The secret history of the iPhone» de Brian Merchant, en el que se revelan numerosas anécdotas entorno a Apple.

    Steve Jobs

    Según Imran Chaydhri, ingeniero que trabajaba de Apple por aquel entonces, creía que con un botón físico era más que suficiente para todo, por lo que os podéis imaginar que la discusión con Jobs fue bastante tensa:

    ** Steve Jobs** quería tener dos botones, tenia la sensación de que era necesario un botón «atrás» para la navegación (…) Pero gané la discusión.

    Y menos mal que lo hizo. Diez años después confirmamos que no solo no es necesario sino que no hay nada en el mercado smartphone como la experiencia de usuario de un iPhone. Pero ojo, que no acaba aquí la cosa: entre otras cosas, según el libro se especuló con que el prototipo original del iPhone contase con un teclado físico como si de una Blackberry se tratase y el responsable de la idea no es ni más ni menos que Phill Schiller, actual vicepresidente de marketing de Apple, que ha hecho carrera en la empresa. Afortunadamente, en esta ocasión Steve Jobs se salió con la suya.

    Curiosamente, la parte implicada ha desmentido esta historia en su cuenta de Twitter… ¿será un donde digo digo, digo Diego o hay que coger la obra de Merchant con pinzas?

    Via | EuropaPress