Cuando Apple te obligó a escuchar a U2

Cuando Apple te obligó a escuchar a U2

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Remontémonos al año 2014. No es de extrañar que muchas personas estuvieran indignadas cuando Apple decidió qué música deberían escuchar 500 millones de usuarios. En lo que algunos consideraron una innovación de marketing épica, Apple pagó a U2 100 millones de dólares por el derecho de entregar un regalo a sus 500 millones de clientes de iTunes.

Sin embargo, la intrusión de Apple en las bibliotecas de los usuarios, sin su permiso, creó una reacción intensa. Tan grande fue la indignación de que Bono ofreció una disculpa pública a través de Youtube.

A pesar de que muchas personas estuvieron disgustadas por este “truco de marketing” intrusivo, no sabemos el alcance del éxito para Apple y U2. Con toda la rabia por parte de los consumidores parece que hubo muy poco impacto negativo. El iPhone 6 se vendió muy bien, el precio de las acciones de Apple estaba por aquel entonces en la cima y U2 no dejó de vender el álbum.

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Entonces, ¿qué podemos aprender? En un mundo en el que la vigilancia y la invasión de la privacidad se han convertido en la norma, nuestros dispositivos de Apple ya no son elementos externos: se han convertido en partes integrantes de nuestras identidades.

Dar algo gratis y así a los consumidores levanta sospechas. La gente fácilmente distinguirá entre algo altruista y una estrategia inteligente de marketing de intereses poderosos. Poner algo en las bibliotecas los clientes sin su permiso puede percibirse como algo incluso cohercitivo.

Si se ve a través de la lente de la innovación, de lo rompedor, Apple y U2 parecieron haberlo hecho todo bien. El álbum era sin duda “más barato y más accesible” para el consumidor. Apple diseñó el lanzamiento más grande en la historia de la música alcanzando a 500 millones de usuarios a la vez.

Pero nuestro iPhone y nuestra biblioteca musical ya no son simplemente productos, se han convertido en parte de nuestras identidades. Jugar con nuestras identidades, como mostró esta campaña de marketing, enfureció mucho a las personas.

Fuente: forbes.com