Es un hecho: Si pruebas un iPhone, ya no vuelves a Android

    El que prueba, repite

    El iPhone fue presentado por primera vez hace 10 años y desde entonces ha ido aumentando su base de usuarios por su fiabilidad, diseño, seguridad e innovación. Y es que iPhone y iOS son un binomio indisoluble, el secreto del éxito del producto estrella de Apple. Sin embargo, algunos analistas parecen no entenderlo.

    Sin ir más lejos, Tony Sacconaghi aseguró ayer que si el iPhone 8 se retrasa, muchos de sus potenciales compradores se irán a otras marcas. Así de claro:

    Si el teléfono sale a la venta más tarde del 15 de octubre, será algo preocupante. Si se retrasa y los consumidores sienten que no lo tendrán hasta 2018, corren el riesgo de que la gente empiece a mirar otros dispositivos.

    Indudablemente un retraso siempre genera un componente de insatisfacción y desencanto, eso está claro. Pero la realidad es que los usuarios de iOS son mucho más fieles que los de Android. Vamos, que es mucho más fácil que pases de Android a iPhone a que recorras el camino contrario.

    De hecho, Morgan Stanley realizó una encuesta hace unos meses que nos devolvió unos números que no dejan lugar a dudas: el 92% de los usuarios de iPhone no tiene intención de abandonar el ecosistema Apple.

    Por tanto, al margen del disgusto inicial, alguien que planea invertir más de mil euros en el iPhone 8, es muy improbable que se contente con un Samsung Galaxy Note 8. Que no nos engañemos, se trata de un dispositivo espectacular en cuanto a diseño y potencia, pero no es un iPhone. Decir iPhone es sinónimo de iOS, de intuitividad, de fluidez, de sencillez… por no decir que aunque Apple no haya inventado nada, siempre da una vuelta de tuerca más que hace que todo sea mejor y más fácil.

    Y menos con un terminal tan esperado como el iPhone 8. Llevamos desde 2014 con el mismo diseño para los móviles de Apple y por fin este año veremos una pantalla sin bordes con tecnología OLED, reconocimiento facial real mediante sensor 3D, carga inalámbrica, batería mucho más potente, mayor resistencia al agua y mucho más. Si estás esperando algo como el iPhone 8, simplemente esperas un poco más.

    Además, los retrasos no son algo nuevo en Apple. Sus usuarios no tienen problema en pagar algo más y a veces tener que esperar por productos premium. Saben que merece la pena.

    No obstante, obviamente un retraso siempre repercute en la imagen de marca y habrá críticas. Incluso, algunos podrían valorar comprar el modelo iPhone 7s, pero serán una minoría. Pero no, nadie que vaya a comprarse un iPhone 8 se irá de Apple. Además, son solo rumores. Si Apple sigue el calendario de fechas previsto, podremos empezar a comprarlo el 22 de septiembre, aunque en cantidades limitadas.

    Via | BGR