La peor noticia para el iPhone 8 se llama iPhone X

    ¿No es demasiado arriesgado lanzar tres iPhone de una vez?

    El lanzamiento este año de tres terminales a la vez constituye una estrategia diferencial respecto a años anteriores. Y es que con los modelos estándar y Plus, la distinción era clara: usuarios que buscaban terminales más grandes (y desde el iPhone 7, con una óptica premium) frente a otros que seguían prefiriendo dispositivos más ergonómicos y más asequibles.

    Con el iPhone X, iPhone 8 y iPhone 8 Plus hay demasiado para elegir y quizás esto resulte un fracaso en Cupertino.

    Ojo, no decimos que no vayan a vender móviles: no nos cabe duda de que venderán muchos. El problema es cuando desarrollas tres terminales y solo es uno el que resulta arrollador. En el global puedes obtener muy buenos resultados, pero no has optimizado tus recursos. Aún es pronto para decirlo, pero este año podría darse este caso con el iPhone X y los otros dos terminales.

    Porque además, Apple va a vender el iPhone X mucho más tarde que el iPhone 8, algo que contrariamente a lo que se pueda pensar, no es una buena estrategia. Sí, quizás aumente el hype hacia el iPhone X, pero quizás otros se cansen de esperar hasta ¿noviembre? ¿principios de 2018? y se decanten por otras alternativas.

    Una estrategia arriesgada, ¿y acertada?

    Muchos hemos quedado a la espera de ver cómo es el iPhone X, de sentirlo, de experimentarlo, de conocer ya sea en primera persona o por otros, cómo es usar el iPhone X. Y hasta que no lo sepamos, no tomaremos una decisión. Y esto perjudica las ventas de los tres terminales.

    Me explico: puede que el iPhone 8 sea un iPhone 7 vitaminado. Vamos, un iPhone 7s. Pero puede que sea más que suficiente para lo que buscamos porque sus mejoras merecen la pena respecto a un terminal como el iPhone X que es tan innovador que quizás no nos convenza.

    O sea, tiene potencial para ser fantástico, pero para costar desde 1.159 euros, queremos que funcione a la perfección y que nuestra experiencia de usuario mejore. Si no nos adaptamos al Face ID o a la ausencia del botón Home, no tendría sentido esperar. Si cuenta con tecnologías que no están maduras, preferiremos esperar al “iPhone X s” y tenerlo todo por ese precio.

    Hasta que no tengamos el iPhone X, iPhone 8 y iPhone 8 Plus en el mercado, no podremos elegir

    Sea como fuere y aunque Tim Cook asegure estar contento, este impasse se está notando en los pedidos. Basta con ver algunas Apple Stores vacías o la encuesta de BGR sobre qué terminal de Apple te comprarás este año:

    Trolls aparte, es una realidad: hasta que no tengamos los tres terminales en el mercado, no podremos elegir. ¿Quién se gastaría casi mil euros sabiendo que en un mes o dos va a salir algo que podría ser mucho mejor?

    Los clientes de Apple son conocidos por querer lo mejor y no importarles pagar más por ello (en función de sus posibilidades, claro está). Entonces, ¿cuál es la estrategia de Apple? ¿Que nos cansemos de esperar y nos compremos un iPhone más accesible aunque no nos emocione?

    Quién lo iba a decir, pero casi preferíamos los tiempos en los que solo había un iPhone cada año y no había posibilidad de elección. Ya sabes lo que dicen… “quien mucho abarca, poco aprieta“.

    Además, yo no estaría tan seguro de cuánto podrán esperar los usuarios. Como el iPhone X siga retrasándose y se acerque el periodo de Navidad, puede ser una escabechan. Tengamos presente que tanto el Samsung Galaxy S8 como el Samsung Galaxy Note8 ya están en el mercado y sus precios ya se han rebajado.

    Suponemos que intentarán apretar el acelerador lo más posible e iniciar el periodo de reservas cuanto antes, pase lo que pase. Porque además, muchas personas con un iPhone 6s (o incluso anteriores) están terminando sus contratos de 2 años de permanencia y valoren renovar su terminal. El tiempo lo dirá.