Llevo un mes usando el iPhone 8 y esta es mi experiencia

Llevo un mes usando el iPhone 8 y esta es mi experiencia

Compartir

Si hace algo más de un mes me dicen que acabaría siendo un usuario de iPhone, no me lo creería. En mi caso personal, siempre he tenido cierta predilección por los móviles con sistema operativo Android, más que nada, porque no suelo estar dispuesto a gastarme 800 euros en un producto como este, ni mucho menos los 1100 del iPhone X. Sin embargo, tuve la oportunidad de acceder a una oferta concreta, y sinceramente, mi anterior teléfono no estaba en su mejor momento.

Te puede interesar | Las características del iPhone X llegarán a los iPhone más baratos de 2018

Venía de un Samsung Galaxy S7 Edge, y no puedo mentir, me encantaba ese teléfono, pero desde el verano empezó a darme unos problemas bastante serios, y después de unas malas experiencias con él, decidí cortar por lo sano. Vendí mi teléfono, y conseguí un iPhone 8 completamente asegurado, lo que junto con la propia garantía de Apple, me permite no tener que preocuparme de si me da problemas o no. Ese, era en principio el principal motivo para el cambio, y esta, mi experiencia.

La transición, ¿Es tan complicada como parece?

Dejando atrás los motivos por los cuáles pasé de Android a iOS, quería comentar como fue el proceso de cambio que inicie en el mismo momento en el que abrí la caja. Y lo destaco precisamente, porque me pareció exageradamente fácil. Para pasar de mi Galaxy al iPhone, tan solo tuve que descargar la app “Move to iOS” desde la Play Store, y en el momento en el que el iPhone me pidió saber si quería restaurar una copia de seguridad, seguí los pasos para llevar a cabo la transferencia.

Te puede interesar | Llevas toda la vida usando Android mal, la excusa de Samsung para que dejes tu iPhone

A pesar de que tenía varios gigas en fotos y vídeos, mensajes y contactos en mi otro terminal, el proceso tardó menos de cinco minutos. Y todo eso, sin necesidad de usar ningún cable o de conectar los teléfonos al ordenador, algo que me ahorró bastante tiempo. A continuación, el iPhone me dio la posibilidad de instalar las apps gratuitas del Android que estuviesen también en la App Store, aunque eso lo omití. Quería empezar desde el principio.

Sin embargo, aún dista mucho de ser un proceso perfecto. En mi caso particular, trato de mantener todos mis archivos en la nube para poder acceder a ellos desde cualquier dispositivo, pero sé que ese no es el caso de muchos. Y si tenéis una gran biblioteca de música, como me pasó a mí, entonces no podréis evitar tener que pasarla por iTunes, sin importar si acabáis utilizando el iTunes Match o una simple sincronización. En este caso, el “Move to iOS” no es tan fácil.

Te puede interesar | ¿Por qué iOS 11 es el mejor sistema operativo móvil del mundo?

Y luego, por supuesto, tenemos el proceso de aprendizaje. Aquí no me voy a extender demasiado. Entre iOS y Android, hay un mundo, y a la hora de aprender a usar cada sistema, deberíamos sentirnos un poco perdidos con el cambio. La cuestión es, que tardas bastante menos en acostumbrarte a iOS, que a Android. Hasta ese punto llega la sencillez que tanto caracteriza a Apple.

El software, un cambio radical que por suerte ha sido a mejor

Si antes hablamos del salto desde Android a iOS, ahora es turno del propio sistema operativo de Apple. Y sinceramente, en este aspecto, ha superado mis expectativas. Como comentaba al principio, si hubiese podido, habría optado por un Android antes que por iPhone. Y de hecho, en un primer momento llegué a pensar que debía devolver el teléfono. Pero no fue hasta que usé el teléfono unos días que me di cuenta del cambio.

Te puede interesar | Cómo tener Animojis (o casi) en iPhone 8, iPhone 7, iPhone SE… ¡En cualquier móvil!

Había recuperado la fluidez que fue desapareciendo con el paso de los meses de mi Galaxy S7. Ya no tenía miedo a que mi teléfono se quedase colgado, y es que ese fue uno de los principales problemas que me obligó a hacer el cambio. Y por las apps, no solo no he tenido que preocuparme de no encontrar alguna de las que ya tenía, sino que he descubierto montones de aplicaciones nuevas.

Eso sí, debéis tener en cuenta las condiciones de mi cambio. No sé si todos los Galaxy S7 estaban funcionando igual, pero el mío ya había tenido que visitar al servicio técnico. Y aún así, no tardó demasiado en volver a funcionar mal. De hecho, echo de menos muchas funciones que tenía el teléfono de Samsung y que no puedo encontrar en el iPhone, como la Always On Display, o los paneles Edge. Era un lujo poder acceder a toda esa información con un gesto, pero no me iba la vida en ello, y con los widgets es fácilmente solucionable.

Te puede interesar | Las 21 apps que deberías instalar cuanto antes en tu iPhone X

Y también hay algo más que echo en falta, el Asistente de Google. Digan lo que digan, no tiene rival, y Siri no se le acerca ni a la suela de los zapatos. Por suerte, los usuarios de iOS no deberíamos tener que esperar demasiado para poder usarlo en nuestro iPhone, ahora que ya está en español.

En cuestiones de hardware, la cosa está demasiado equilibrado, pero el iPhone sigue a la cabeza

Teniendo en cuenta que normalmente nos hablan del salto al iPhone como si fuese un salto radical, creo que debo discrepar rotundamente en lo que a hardware se refiere. En este aspecto, lo único que he notado es el tamaño del móvil que obviamente es más pequeño, pero eso ha sido una mera cuestión de preferencia personal. Estaba un poco cansado de los phablet, y no quería repetir con un iPhone 8.

Te puede interesar | Qué ratio de pantalla prefieres: iPhone 8, iPhone 8 Plus o iPhone X

En cuanto a la fotografía, lo siento mucho, no es algo que me apasione, y si tengo que hacer fotos o grabar, soy de los que prefieren hacerlo con una buena cámara. Eso sí, he de decir que a la hora de ser usadas para apps de realidad aumentada, son realmente buenas. La precisión con la que escanean el espacio sin tener un hardware estrictamente especializado es increíble, y apps como IKEA Place lo demuestran. Parece una tontería hasta que lo pruebas.

De lo que si os puedo hablar, es de la duración de la batería y la autonomía del teléfono. En reposo, el iPhone no tiene rival. Ni siquiera la última versión de Doze puede con él. De hecho, me sigo sorprendiendo al ver que mi teléfono tiene más de la mitad de la batería a las 12 de la noche, habiéndolo cargado por medio de una base Qi por la mañana. Los días que caigo en el Arena of Valor si que se ve más perjudicada, pero incluso entonces, sigue ganando a mi Galaxy.

Te puede interesar | Cómo aumentar al doble la vida de la batería del iPhone X

En cualquier otro aspecto, creo que se trata más de una cuestión de percepción. Nuestra vida no depende de los benchmarks, y yo no noto esa gran diferencia que se supone que existe entre los procesadores de Apple y Qualcomm. Sin tener en cuenta la experiencia con el software, en materia de hardware te da lo mismo tener un iPhone que un Android. Bueno, notarás la ausencia del Jack, pero gracias a mis Gear IconX, es un cambio que he ignorado.

Conclusiones, un cambio obligado que me ha acabado encantando

No me hartaré de decirlo. Si de mi hubiese dependido, me habría quedado en Android, con Samsung más concretamente, aunque solo fuese por poder seguir teniendo esas recompensas de fidelidad que dan los de Samsung, como ocurría con los días de regalos de Apple. Pero en esta ocasión, todo se dispuso para que tuviese que cambiar. Si no hubiese aparecido la oferta de la que os hablé al principio, me habría quedado como estaba. Y ahora, estoy a días de comprarme un Apple Watch Series 3.

Te puede interesar | Por qué no deberías comprar el iPhone 8 si tienes un iPhone 7

Pero, después de un mes usando el iPhone 8, creo que no me arrepiento para nada. Exceptuando el tema de la música, el cambio a iOS ha sido de lo más fácil, y no me falta ninguna app, de hecho, empiezo a darme cuenta de lo poco que cuidan algunos desarrolladores sus versiones para Android. ¿Recomendaría su compra? Solo si de verdad necesitáis un móvil nuevo, y se da la casualidad de que las condiciones con las que ofrecen el iPhone son inmejorables. O eso, o que queráis un capricho en Navidad, que siempre viene bien.

En concreto, porque no considero que los usuarios de Android vayan a tomar la decisión de su vida al cambiarse de un móvil de gama alta como un Galaxy S7 a un iPhone. Y porque tampoco me parece un salto tan importante como para plantearse saltar de un iPhone 7. Si tenéis un móvil más antiguo, y queréis pasaros a el último iPhone, personalmente, esperaría al año que viene antes de comprarme un iPhone 8, pero tan solo por poder tener el diseño del nuevo iPhone X por algo menos.

Y a vosotros, ¿Qué os haría decidiros por un iPhone 8?