Apple vuelve a ser acusado de explotación

Apple vuelve a ser acusado de explotación

Denuncia condiciones de semiesclavitud.

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Las condiciones laborales de los empleados de las plantas de producción que trabajan para Apple vuelven a estar en el punto de mira. Bien es cierto que China no parece preocuparse mucho de cómo se trabaja en las fábricas, independientemente de la actividad a la que se dediquen, aunque hay acusaciones graves de explotación.

No solo es Foxconn una de las plantas que está en el epicentro de estas acusaciones, también Catcher Twecnology, encargada de producir cubiertas para iPhone y MacBook. Hay informaciones de algunos trabajadores que han tenido que manejar productos corrosivos sin un EPI (equipo de protección individual) adecuado, o directamente sin él.

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Otro de los aspectos peliagudos es la exposición a altos niveles de decibelios de maquinaria industrial, más de 80 dB durante horas y sin ningún tipo de tapón. Y es que el gigante asiático, donde se concentra la fabricación de productos para Apple, no parece querer preocuparse mucho por la salud de sus trabajadores. Y puede que a la compañía tampoco le importe demasiado si se consiguen los objetivos.

Muchos de los trabajadores que se emplean en estas fabricas provienen de zonas rurales de China, y prácticamente viven en los recintos de manufactura, donde las duchas escasean, no siempre hay agua caliente y los dormitorios están en un estado de insalubridad bastante serio. Y todo por un sueldo que no llega a los dos euros a la hora.

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Y es que Apple debe de mantener el ritmo de vender 200 millones de iPhone al año, y para ello subcontrata la fabricación y con ello, aumenta la rentabilidad.Turnos de 12 horas gente a máquinas y formación deficiente han provocado algún que otro suicidio en las plantas de producción.

Aunque siendo justo, Apple últimamente ha tratado de hacer cumplir los acuerdos que impiden hacer mas de 60 horas semanales y por supuesto, evitar la contratación de menores. Pero queda mucho trabajo por hacer y sin dudarlo, es una publicidad que no interesa a los californianos.

Vía | cultofmac