Esta máquina convierte las botellas de plástico en fundas de iPhone

Esta máquina convierte las botellas de plástico en fundas de iPhone

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Los hábitos de consumo de nuestra civilización no son sostenibles y, como consecuencia, nos enfrentamos a grandes problemas a escala global como el cambio climático. Está claro que tenemos que poner mucho de nuestra parte para tratar de evitarlo, tanto de manera individual como colectiva.

Desgraciadamente el motor de nuestra economía es precisamente el consumo: comprar, usar, tirar; por ello es tan importante implantar hábitos como el reciclaje y la reutilización, pero a veces cuesta hacerlo y quizás los resultados no nos convencen, como les pasa a algunos con el papel reciclado. Hoy os queremos presentar una iniciativa sorprendente para las botellas de plástico, que por cierto van al contenedor amarillo.

Las botellas de plástico – especialmente las de agua embotellada – son una gran fuente de contaminación en occidente. Y es que en muchos lugares la calidad del agua del grifo no es la deseada, o simplemente estamos convencidos de que beber agua embotellada es más saludable, llegando a consumir cientos de botellas al año por persona.

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Phonebloks, la solución a los residuos que evita daños en nuestro iPhone

Así que un brillante inventor ha tenido una gran idea: convertir todas esas botellas de plástico en atractivas fundas para iPhone, y próximamente otras marcas tan populares como Xiaomi. Dave Hakkens es el creador de Phonebloks, que además de alimentarse de botellas de agua, también recicla botellas de leche, vasos de café y otros envases para que tengan una segunda vida mucho más cool.

El funcionamiento es bastante sencillo: emplea un molde de iPhone y un inyector normal y corriente. El plástico se introduce en el depósito, que es moldeado y comprimido en forma de funda. ¿El resultado? Una funda única que puede ser personalizada de mil formas.

Esta creación simple y efectiva está arrasando y en apenas unos meses, ya cuenta con más de 100 máquinas de reciclaje por todo el Reino Unido. Esperemos que sea cuestión de tiempo que amplíen fronteras llegando hasta nuestro país y ya de paso, que aumenten su abanico de dispositivos y no tardemos mucho en ver lo mismo para el iPad o el MacBook, que lucirán elegantes y más sostenibles que nunca.

VíaCult of Mac