¿Es Apple una empresa verde o es solo fachada?

¿Es Apple una empresa verde o es solo fachada?

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Ayer conocíamos a Daisy, el nuevo robot de Apple encargado de reciclar hasta 200 iPhone por hora. No es el primer robot con este cometido en la manzana mordida, si bien antaño estaba Liam, de características similares. El día de la tierra tendrá lugar el domingo y Apple aprovecha esta semana para promocionar su marca como una firma ecológica, sostenible y en definitiva, eco friendly.

No opina lo mismo Greenpeace, algo que debería hacernos pensar a todos. Desde la popular ONG ambiental, no se han andado por las ramas: Apple haría mejor en alargar la vida de sus productos reduciendo la obsolescencia programada que en promocionar robots que desmontan iPhone antiguos para reciclar las piezas.

Gary Cook de Greenpeace ha redactado una nota de prensa de la que se hace eco FastCompany en la que explica claramente que la manzana mordida debería trabajar más en diseños que posibiliten las mejoras y reparaciones, alargando la vida útil de sus dispositivos.

Y es que los hábitos de consumo no engañan: estiramos nuestros iPhone cada vez más tiempo porque queremos que duren. Eso sí, afortunadamente los dispositivos Apple duran de media unos 4 años, bastante más que la competencia.

Más que robots de reciclaje, lo que se necesita es que la compañía asuma su oportunidad de reducir su impacto ambiental mediante la reparabilidad y las actualizaciones. Esto permitiría usarlos más tiempo, retrasando el proceso de Daisy. Los clientes quieren que sus dispositivos duren más, como vemos en las largas listas de espera para la sustitución de baterías de este año, cuando Apple redujo su coste.

Se puede decir más alto pero no más claro: el batterygate ha sido un ejemplo muy obvio sobre los deseos de los consumidores y cómo la medida bienintencionada de Apple provocaba la sensación de obsolescencia programada.

¿Qué ha pasado cuando Apple ha iniciado el programa de sustitución de baterías a solo 29 euros? No hay más que verlo: que aquellos usuarios que entraban dentro del plan, han procedido a cambiar la batería de su iPhone para que dure más y en mejor estado. El resultado es que hay retrasos de semanas para hacerlo.

¿Son eco-friendly los dispositivos Apple?

El pasado verano, Greenpeace y iFixit trabajaron codo con codo para evaluar la reparabilidad de los dispositivos Apple y de otras marcas, llegando a una vergonzosa conclusión: Apple reduce la vida de sus dispositivos dificultando las reparaciones y provocando un mayor consumo de recursos.

No obstante, su iPhone 7 es uno de los móviles más ecológicos del mercado, lo que dice muy poco de las otras marcas. No puede decirse lo mismo del Mac o el iPad, con índices de reparabilidad bajísimos. Cuando el HomePod salió en enero, iFixit lo declaró como irreparable, lo que deja claro que Apple no ha aprendido la lección. O que no le interesa demasiado.

Por su parte, Apple sigue insistiendo en su informe anual medioambiental que su objetivo es la durabilidad y longevidad de sus dispositivos, proporcionando soporte de cinco años desde que el producto en cuestión se deja de fabricar.

No es la primera vez que Greenpeace levanta la voz para llamar la atención a los fabricantes de dispositivos electrónicos de consumo y sin embargo, Apple sigue sacando pecho. Recientemente Cupertino presumió de reducir la emisión de gases de efecto invernadero gracias a una cuota de abastecimiento del 100% procedente de renovables. Desde luego, bastante mejor que el 1% de Samsung.

Conclusión: Sí, pero no…

Sí, puede que Apple haga esfuerzos y que comparada con otras firmas salga mejor parada. Pero dado el elevado nivel de consumo actual y la referencia que constituye en el mercado, tanto para otros fabricantes como para los consumidores, es momento de que Apple vaya un paso más allá.

Apple fomenta medidas que reducen el efecto invernadero y también apuesta por la obtención de minerales valiosos como el cobalto éticamente, es decir, sin promover golpes de estado o esclavitud.

La sostenibilidad de una firma se mide por su trazabilidad, es decir, por velar por la adquisión de ese compromiso en todas las fases: suministro, producción, comercialización, consumo, soporte y reciclado. Puede que Apple sobresalga en algunas facetas, pero sigue teniendo en el debe escuchar a Greenpeace y aumentar su reparabilidad y la facilidad con la que puede actualizarse sus dispositivos.

Sin ir más lejos, recientemente cambié el disco duro de mi viejo MacBook Pro de 2012 por un SSD con un destornillador y 5 minutos, ¿puedes decir lo mismo de los Macs más recientes?