No, Apple no está obligada a actualizar los iPhone (pero lo hace)

    Hace escasos días, Samsung fue absuelta de una disputa legal en la que se le exigía que todos sus dispositivos fuesen actualizados a la última version con el fin de mantener la seguridad de los usuarios. Una asociación de consumidores holandesa alegó que, en el hipotético caso de que ocurriese un incidente de seguridad de gravedad, muchos usuarios estarían desprotegidos dado que no siempre está disponible la actualización más reciente.

    No es ningún secreto que Android lleva varios años tratando de luchar contra la fragmentación en su plataforma. De hecho, puede que esté a punto de resolverlo gracias al llamado Project Treble, que consiste en separar los componentes esenciales del sistema operativo de otros elementos añadidos por los fabricantes para permitir que Google pueda lanzar sus nuevas versiones rápidamente. El problema es, que en esto su principal competidor les lleva años de ventaja.

    Apple, desde el primer teléfono, siempre ha tratado de ofrecer un soporte al nivel del precio que el usuario ha pagado por su dispositivo. Cuando compramos un iPhone, sabemos que podremos usarlo varios años gracias a que Apple adapta sus nuevas versiones a dispositivos que ya llevan varios años en el mercado. De hecho, este mismo WWDC podríamos ver como baten su récord con el iPhone 5S, que podría recibir la actualización a iOS 12 tras cinco años.

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    Pero a Apple no le obliga ningún juez a hacer esto. No hay ningún organismo que les imponga un mínimo de cinco años de soporte de software por dispositivo, sino que son ellos mismos los que se preocupan de que sea así, y a veces se nos olvida lo importante que es esto.

    Por supuesto, no nos garantizan que tengamos el mismo rendimiento que el primer día, pero en Android ni siquiera nos garantizan que podamos actualizar pasados los dos años. Lo que provoca problemas como el de ZooPark.

    Y es que, al final, a la hora de comprar un dispositivo no solo hay que valorar sus características actuales, también hay que poner en valor la seguridad, y por supuesto, el soporte que cada marca nos pueda ofrecer.

    En Apple, quizá no sean los reyes de los bajos precios, pero no podemos ponerles ni una sola pega en cuanto a servicio post-venta. Ni siquiera incidentes como el batterygate se acercan al problema de fragmentación que hay en Android.