Vuelta a 2012, usando un iPhone 5 en la actualidad

Vuelta a 2012, usando un iPhone 5 en la actualidad

Un iPhone que causó buenas sensaciones, veamos cómo es 6 años más tarde.

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Reconozco que tengo cierta debilidad por los iPhone vintage, soy un apasionado del iPhone original, si bien adoro las comodidad de un dispositivo de pantalla grande, como la del iPhone 8 Plus que uso, y las ventajas que proporciona la última versión de iOS.

Por circunstancias que no vienen al caso, voy a pasar 3 días con un iPhone 5, que fue presentado por Apple en septiembre de 2012. Sí, empecé ayer viernes por la noche y probablemente siga con él hasta el lunes. ¿Cómo está siendo mi experiencia?

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¿Cómo es retroceder 6 años en un iPhone?

Una pantalla que me resulta minúscula

Lo primero que me ha llamado la atención es el tamaño de 4 pulgadas de la pantalla. Sí, por aquel entonces me resultaba comodísimo, pero probé el iPhone 6 Plus en octubre de 2014 y vi que aquello molaba mucho. Podía ver mejor todo, de hecho todos mis dispositivos desde aquel entonces han sido tamaño Plus.

Me cuesta manejarme en esta pantalla, aunque sin embargo hay algo que me encanta: es un iPhone que pesa muy poco y que llevo en el bolsillo sin ninguna molestia. Manejarlo con una mano es una gozada, algo bueno tiene que tener, ya no me acordaba de esa sensación.

Ha tardado muchísimo en configurarse

Y eso que me lo han proporcionado totalmente limpio, la activación ha durado varios minutos, unos 3, y de hecho, al final del proceso la pantalla se quedó “colgada” y no respondía, teniendo que aplicarle el tercer grado. Tras ese reinicio forzado, va razonablemente bien.

Fuente: The Verge

iOS 10.3.3, gratos recuerdos

Y es que es un sistema operativo intuitivo y fácil de usar, aunque sin las funcionalidades a las que me había acostumbrado en iOs 11 y en iOS 12, que uso desde las primeras versiones beta. Ahora me resulta extraño recibir las notificaciones sin agrupar, incluso echo en falta el Centro de Control que utilizo en iOS 12. Aún así, no me resulta extraño moverme por los diferentes menús.

Lo slow tiene su aquel

Las apps que he instalado, WhatsApp, Telegram y Microsoft Teams se abren con parsimonia, sin llegar a desesperar en absoluto, pero se nota la diferencia de procesador una barbaridad. Cabe recordar que usaba el A6 de doble núcleo de 1.3 GHz y con arquitectura de 32 bits. Todo transcurre lógicamente de manera más lenta.

Curiosamente he probado a reproducir vídeos de YouTube desde Safari, y cual ha sido mi sorpresa al observar que a pesar de las 4 pulgadas, la nitidez era la tónica dominante. No recordaba que esto fuera así, me esperaría mayor salto. Sin embargo, en la potencia del altavoz sí que se nota una merma, aprecio un sonido quizás muy cargado de frecuencias medias.

Eso de no poner la huella…

Probablemente sea lo que más estoy notando, desbloquear el iPhone es tan fácil como apretar el botón Home y teclear el código, aunque para 3 días he desactivado esta opción. Al poner las manos en el iPhone, mi dedo pulgar va de manera instintiva a posarse para la huella. El Touch ID llegaría al año siguiente, con el iPhone 5s.

Vibra como una moto

El 95 por ciento de mi tiempo con cualquier iPhone o iPad transcurre con estos en Modo Silencio. No porque el ruido pueda molestar a los demás, sino porque evito siempre cualquier tipo de contaminación acústica por leve que sea. Y cuando llega un mensaje o notificación, el iPhone 5 vibra de manera potente, demasiado quizás.

Su diseño fue acertado, no está muy desactualizado

Ahora imperan las formas redondeadas, se busca una mayor ergonomía. Este iPhone no era estéticamente ni como el iPhone 4 ni como el 4s, sin embargo su forma era similar, tanto que mirando la pantalla de frente no eras capaz de distinguir uno de otro.

Fuente: Pocket-lint

Volver a esta estética me resulta agradable, tiene su punto, por alguna razón Apple la mantuvo durante varios años hasta romper radicalmente con el iPhone 6 del año 2014.

La cámara de 8 mpx

No, no tratemos de comparar con las lentes que se montan en la actualidad. Ya nos hemos acostumbrado al Modo Retrato, a grabación de vídeo a 4k de resultados casi profesionales. Una cámara como la del iPhone 5 en buenas manos, no en las mías, consigue aún resultados muy aceptables, sobre todo si acompañan las condiciones lumínicas. Otro cantar es a la hora de hacer algo de zoom, como en el ejemplo de abajo. Ruido y realidad, estás en 2012.

Como punto curioso, he tratado de hacer zoom y no me acordaba como se hacía. Es más, he apretado los botones de volumen y se ha puesto a hacer más fotos. Había olvidado que el gesto era abriendo dos dedos sobre la pantalla.

Y al final del experimento…

Estaré satisfecho por haber comprobado que un iPhone de hace 6 años puede ser utilizado con absoluta normalidad. Sí, las apps van más lentas, no puedes instalar Fortnite, el arranque del dispositivo parece ir a pedales y el sonido del altavoz no es para tirar cohetes, pero no soy de esos que va con la música puesta por la calle a todo trapo y mientras arranca el iPhone puedo aprovechar para poner la cafetera, ¿no?.

Lo que sí tengo muy claro es que si este obligado experimento que estoy realizando lo intentase con un Android de 2012, puede que me hubiese desesperado bastante más. ¿Cómo se comportarán hoy en día un Galaxy Note II o un HTC One X?