Por qué las versiones “S” son las mejores versiones de los iPhone

Por qué las versiones “S” son las mejores versiones de los iPhone

Desde el iPhone 3GS, Apple lanza cada dos años una versión S de sus terminales

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Cada dos años, y desde el iPhone 3GS, Apple presenta una nueva generación de smartphones con el sufijo “S”. Esta generación no es más que una actualización de la anterior, en la que no se presentan cambios en el diseño, sino que son más bien internos. La batería, cámara y procesador son los principalmente beneficiados. Entonces, ¿por qué son las mejores versiones?

Un poco de historia

Cuando Phil Schiller presentó en el escenario el iPhone 3GS, aseguró que la “S” quería decir velocidad (speed). Con las mejoras implementadas, las aplicaciones conseguían abrirse más rápido, pero poco más. Pero eso ha ido cambiando con el tiempo.

iPhone 4s, el primer smartphone de Apple con Siri

Con el iPhone 4s llegó Siri. Con el 5s el Touch ID y los procesadores de 64 Bits. El 6s mejoró drásticamente sus cámaras, grabación de vídeo 4K e introdujo 3D Touch. Además, las cifras hablan por sí solas:

El 4 vendió 1.7 millones de unidades frente a las 4 millones del 4s en su primer fin de semana. El 5 se quedó con 5 millones en comparación con los 9 millones del 5s y 5c. Lo mismo pasó con el 6 y 6s, con 10 y 13 millones de unidades respectivamente.

Por qué las versiones “S” superan a las originales”

Cuando aparece una nueva generación de smartphones en los que el dispositivo ha sufrido un lavado de cara radical** hay que tener ciertas precauciones**. La primera sería no comprar o reservar el dispositivo nada más estar disponible. Al ser un cambio tan grande, es normal que las primeras unidades sufran de ciertos problemas que vayan solucionándose con las siguientes remesas.

Y si son fallos importantes a nivel de diseño o hardware, lo mejor es esperar a las versiones “S”. Con el iPhone 4 estaba el problema de la antena que impedía que realizase la conexión correctamente. Con el 6, el “bendgate”, o cómo el terminal se puede doblar hasta límites insospechados por solo llevarlo en el bolsillo. Errores que en mayor o menor medida fueron solucionados en sus versiones “más veloces”.

Porque para eso están las versiones Speed, para solventar los fallos reportados por los usuarios y que (puede) que no fueran detectados en las intensivas pruebas que Apple ejecuta antes de lanzar el terminal. Y si a eso le sumamos nuevas funciones, la combinación no puede ser más perfecta.

Incluso el iPhone X se ha visto afectado

Un usuario de Reddit explicó en un post por qué siempre esperaba a las versiones “S” de los iPhone para cambiar de smartphone. Incluso del iPhone X al XS Max.

iPhone XS, la versión S del smartphone del décimo aniversario

Afirma que el X era el cambio que estaba esperando hasta que el terminal cayó en sus manos, pues no le dio más que dolores de cabeza. Para empezar, la pantalla. Asegura que no veía mucho diferencia entre la de su 6s y la de su nuevo y flamante X. Luego, con el cambio al XS Max, entendió las ventajas que aportaba la tecnología OLED al dispositivo, aunque no la entendía en el smartphone del décimo aniversario. Luego, las cámaras, cuyo modo retrato no era muy certero y con la última versión se solucionó. O la batería, que con el XS Max, una vez lo desconecta a las 4:30 AM, no necesita volver a conectarlo hasta las 10 de la noche. Cosa imposible con el X.

Al fin y al cabo,** el iPhone X de Apple no ha sido otra cosa que un experimento comercializado**. Ha sentado las bases para los próximos teléfonos móviles de la compañía, pero no sin ciertos problemas o “taras”. Problemas que se han solucionado con los XS, el smartphone perfecto, o que lo será cuando se solucione ese “modo belleza” tan agresivo.