El iPad en las escuelas: algunas reflexiones interesantes

El iPad en las escuelas: algunas reflexiones interesantes

iPad y niños, una mezcla peculiar.

Compartir

Cuando el 27 de enero de 2010 Steve Jobs presento el iPad, nadie era capaz de entender el alcance que tendrían posteriormente las tablets en todo tipo de çambios. Probablemente ni el propio Jobs fuese consciente de ello, pero caso 9 años más tarde podemos apreciar que el impacto ha sido enorme.

En sectores como el aeronáutico, ingeniería, jefes de logística o repartidores el iPad es una elemento más. Y como no podía ser de otra forma, el educativo tampoco se ha quedado atrás. En nuestro país ya son bastantes los centros docentes que han incorporado la enseñanza por medio de este dispositivo, complementando o incluso sustituyendo a las clases tradicionales.

En mi labor como maestro me encuentro con casos de todo tipo, alumnos a los que el iPad le viene muy bien, y a otros que no tanto. Es un elemento de toque, en todo caso algo disruptor pero un buen motivador de la enseñanza-aprendizaje si se sabe orientar bien. Por eso hablaremos de ciertas experiencias educativas con el iPad y todo aquello que podemos encontrarnos.

Te puede interesar | El iPad en la educación : ¿La herramienta del siglo o la distracción definitiva?

Las primeras sensaciones

Cuando los alumnos reciben su iPad la sensación es similar al de los regalos de Reyes o Navidad. Los iPad llegan al centro y se elige un día en el que se les reparten, debidamente configurados y preparados. Suelo ser bastante explícito en las órdenes de desempaquetado, colocación de la funda y primeros pasos. Son momento críticos en el que los nervios puede hacer que uno de los iPad acabe en el suelo.

Tras el nervio inicial, el alumnado va familiarizándose con las funciones básicas, aunque algunos ya las conocen. Pronto te das cuenta que son capaces de bastante, aunque me resisto a pensar que es una generación de “digitonatos cien por cien”. El día a día hace que te des cuentas que una herramienta de estas características ha de ser muy bien tutorizadas para que no ocurran ciertos desastres, porque pasan. ¿Les damos un repaso?

Bloqueo de código

Es uno de los problemas más habituales. Facilitamos los iPad con un código de acceso de 4 dígitos común para todos los alumnos de ese grupo, y en un principio, no han de cambiarlo. Normalmente esto es así, aunque hay niños que piensan que en su iPad guardan información demasiado sensible y descubren que pueden cambiar el código a uno de 6 dígitos o alfanumérico. Claro, la emoción del momento conlleva que cada vez las claves sean más complejas hasta que ocurre el desastre. Un fallo, dos, tres y iPad bloqueado. Toca hacer una restauración, afortunadamente existe una herramienta llamada Apple School Manager en el que la gestión de los iPad es más sencilla.

Problemas de almacenamiento

Cuando comenzamos con este proyecto el iPad que se compraba era el iPad Air de 16 GB, actualmente es del de sexta generación de 32 GB. Muchas veces nos hemos encontrado con problemas de almacenamiento. Y no porque instalen demasiadas aplicaciones, el centro decide cuáles son las que deben tener y de hecho ellos no pueden descargar libremente la que deseen, todo se hace por medio de un MDM.

Pero claro, grabar vídeos o hacer millones de fotos es demasiado tentador y suele ocurrir que deban estar borrando continuamente material multimedia.

Correo electrónico ¿eso qué es?

Curiosamente un alumno de 9 años sabe más o menos en qué consiste, pero llama la atención que no sepan utilizarlo adecuadamente. Sin embargo es una gran sistema para que intercambien información entre ellos mismos o con sus profesores. Cada alumno tiene un e-mail para uso escolar, y una vez que comprenden para qué sirve, su uso es muy habitual, al igual que AirDrop.

Apps estrella

Hay muchas con las que da gusto trabajar, como Kahoot, Google Classroom, Clips o Socrative. Este tipo de aplicaciones son excelentes a la hora de dinamizar el procesos de aprendizaje, y lejos de querer enterrar el libro de texto tradicional, consiguen el el alumnado quiera trabajar con más ganas. Y si hay algo totalmente motivador es el hecho de realizar presentaciones multimedia o pequeños clips de vídeo. Ahí es donde la imaginación se desborda y te sorprendes de todo aquello que hay.

Una ventana a la gran biblioteca universal

Muchas veces les digo a los alumnos y alumnas que Safari y Google consiguen que tengan acceso a cualquier tipo de información, una gran biblioteca a su disposición. Pero muchas veces desconocen cómo acceder a esta información; es ahí donde los docentes han de ejercer de guías y enseñar correctamente a hacer una simple búsqueda en la red. Puede ser un problema que el profesorado no esté debidamente formado, por eso es labor de los quipos docentes garantizar una buen formación.

Y otra tarea que los docentes han de hacer es la de enseñar al alumnado cuál es la información válida que la que es simple paja. Sí, lleva varios cursos hacerlo pero es una tarea bonita. Los alumnos más jóvenes tienden a pensar que todo lo que hay en internet es real, incluso esos vídeos fake que abundan por YouTube. Educar en la responsabilidad es muy bonito.

No hay funda lo suficientemente resistente

La que utilizan los alumnos es una que cubre todo el dispositivo, porque es muy habitual que caigan al suelo. Y en más de una ocasión hemos visto pantallas estalladas por una mala caída, a pesar de la presencia de la funda. Afortunadamente también se contrata un seguro que suele cubrir este tipo de contingencias.

Reflexión

Me gusta trabajar con el iPad, pienso que es un complemento ideal para el libro de texto, que no desaparece. No todas las clases son al cien por cien con iPad, y trabajar con él es beneficioso. A decir verdad hay más luces que sombras, pero no se debe caer en la tentación de utilizarlo como un libro digital sin más. Las posibilidades que existen son fantásticas y debemos pensar que hay cosas que ya no hacemos como antes. Si nuestra propia vida ha cambiado, ¿por qué no ha de hacerlo la educativa?