Apple, música, y redes sociales: ¿aún más fracasada que Google?

Apple, música, y redes sociales: ¿aún más fracasada que Google?

Compartir

El mercado de las redes sociales es uno de los más interesantes en nuestro tiempo. Se trata de una de las mayores fuentes de información disponibles, y no solo sobre el mundo que nos rodea, sino también, y en mayor medida, por cada una de las personas que lo componen. Ahora que nuestros datos tienen un alto valor para las compañías, muchas intentan iniciar su propia iniciativa en este mercado para no depender de terceros a la hora de obtener la información que necesitan.

Al final, suele ser más fácil y confiable recoger los datos provenientes de la sombra digital que vamos dejando inconscientemente que preguntarnos por lo que buscan. Hay que recordar que las empresas quieren hacer productos adaptados a los usuarios para que estos se sientan más atraidos a ellos, y para lograrlo ya no basta una encuesta. También hay otros casos en los que las empresas no buscan sacar beneficio de los datos, simplemente lo hacen con el propósito de mejorar la comunicación entre los usuarios.

Este último es el objetivo de Apple, o al menos lo ha sido en los dos intentos que ha tenido últimamente. Para Apple, no se trataba de recolectar datos de los usuarios, sino de unir a las personas en torno a un tema concreto: la música. Para ello, crearon iTunes Ping, un lugar en el que los usuarios y los artístas podían conectar, fomentando la idea de compartir canciones favoritas para lograr aumentar el descubrimiento de canciones a través de las relacionadas que se podían mostrar.

Este experimento no les duró demasiado. En ese momento, Apple también estaba integrando iTunes Match, un servicio con el que es posible encontrar versiones mejoradas de las canciones que tenemos almacenadas de forma local para después guardarlas en nuestra biblioteca en la nube. Al final, les venía mejor dedicarse solo al desarrollo de un servicio, y iTunes Match logró ganar esta pequeña batalla al ofrecer la posibilidad de “legalizar” nuestras bibliotecas interminables de música.

Sin embargo, esto no representaba la rendición de Apple en lo que a redes sociales se refiere. Simplemente se estaban preparando para un lanzamiento aún más grande más centrado en el papel de los artistas que en la actividad de los usuarios, y que además usaba la tecnología de iTunes Match para lograr mejorar las bibliotecas con las canciones que aún no está en la tienda. Este lanzamiento tuvo el nombre de Apple Music, y llegó poco después de la compra de Beats por parte de Apple.

Ante el imparable crecimiento de Spotify, que ponía en riesgo el modelo de la iTunes Store, era absolutamente necesario que Apple se adaptase a los nuevos tiempos. Por este motivo, presentaron Apple Music, un servicio que conbinaba los mejores contenidos de la tienda que logró reinar en el mercado durante tantos años, la tecnología de iTunes Match para rellenar los huecos de su catálogo y, sorprendentemente, la evolución de iTunes Ping con Connect.

La cuestión es, que Connect nunca ha sido una red social como tal. Apple trató de convencernos de que se trataba de un lugar de contacto en el que podríamos conocer mejor a nuestros artistas favoritos, pero lo que nos encontramos al final era algo completamente diferente. Un camino de un solo sentido en el que solo los artistas tenían la palabra, dejando lo de red social como una simple denominación para lo que en realidad era un muro de actualizaciones.

En el caso de Google, han tenido ya varios fracasos en este sentido, siendo el más conocido Google+. Pero en el caso de Google, supieron enfocar el proyecto correctamente, no funcionó según lo esperado pero en ese sentido lo resolvieron. Apple, por su lado, no ha terminado de lograr ni una sola vez esto, y para cuando se dieron cuenta de que debían haberlo planteado de otra forma, tanto Connect como Ping estaban en una situación ya insalvable, por mucho rediseño que aplicaran.

Te puede interesar | Cierra Apple Music Connect, el segundo intento fallido de la compañía

Ahora, lo más optimista sería pensar que a la tercera va la vencida, al menos si utilizan la experiencia adquirida. El problema es que también podrían volver a caer en la misma piedra, y siendo Apple como es, esta opción es la más probable. Y es que, aunque nos guste mucho Apple, hay que reconocer que no pueden hacerlo todo bien, por mucho que se esfuercen. Además, una red social podría convertirse en un verdadero incordio, como bien han demostrado Google y Facebook, y eso es mejor evitarlo.