Un iPhone explota en un colegio de Corea y los responsables de...

Un iPhone explota en un colegio de Corea y los responsables de Apple en el país no han dado explicaciones

El propietario del terminal era un estudiante de 13 años

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Los smartphones son un producto muy útil que nos pueden hacer la vida más fácil en multitud de ocasiones diferentes. Nos ayudan a estar en contacto con nuestra familia y amigos, además de proporcionar altas dosis de entretenimiento mediante juegos y apps como YouTube o Netflix (la cual podría subir el precio de sus tarifas en España). No obstante, hay que tomar una serie de precauciones y poner límites en su uso.

Smartphones como el iPhone pueden traer múltiples problemas a nivel de salud. Si no se ponen límites podría convertirse en una adicción similar a la de los videojuegos. Y además de trastornos en la salud mental también podrían ocasionar daños físicamente.

Estos dispositivos electrónicos utilizan baterías para funcionar. Si no están en buen estado o se dañan por un mal uso son capaces de provocar un incendio, como el que recientemente causó la muerte de un hombre por culpa de un iPad.

El iPhone que explotó en Corea del Sur y del que Apple no quiere saber nada

Hace unos días, el 20 de febrero, uno de los smartphones de Apple explotó en un colegio de Corea del Sur. El iPhone pertenecía a un alumno de 13 años de una escuela elemental de Gimhae. Según cuenta el medio AllKPop el estudiante se dirigió al profesor para alertarle de que el terminal estaba muy caliente.

El docente, llamado Kim Yu Gyeom, sabía que esa temperatura en el iPhone no era normal y que algo malo estaba sucediendo, así que lo dejó en un lugar apartado y evacuó a los niños de la zona. Instantes después empezó a surgir del teléfono móvil humo y acabo explotando. Por suerte no hubo ningún herido.

Los padres del estudiante informaron a Apple en Corea de los sucedido. Sin embargo, no recibieron ninguna contestación hasta que el asunto se volvió mediático. Como solución se les proporcionó un nuevo iPhone, a pesar de que no se les dio una explicación de por qué explotó.

Esto vuelve a poner en la palestra el polémico debate de si se les debería dejar a los niños llevar el teléfono móvil a clase o si, por el contrario, deberían dejarlo en casa.