Qué dispositivos Apple tengo y por qué: iMac y Apple Watch

Qué dispositivos Apple tengo y por qué: iMac y Apple Watch

iMac y Apple Watch: trabajo y salud

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Los editores de iPadizate contamos con varios dispositivos de Apple, algunos más enfocados en el trabajo que otros, que son los que utilizamos para traeros la actualidad relacionada con el mundo de la tecnología y, especialmente, de la marca con sede en Cupertino, California.

Mis compañeros, en semanas anteriores, hablaron sobre el iPhone X y los AirPods; el MacBook Pro y el Magic Mouse 2 y del iPad Pro y Apple TV. En esta ocasión yo voy a tratar el iMac y el Apple Watch.

iMac, el todo en uno por excelencia

Fue en el año 2010 cuando tuve mi primer ordenador Mac. A diferencia de la mayoría, que optan por un portátil antes que un sobremesa por el tema de la portabilidad, sobre todo los adolescentes, yo elegí el iMac de 27 pulgadas. Cuando lo vi por primera vez en lo único que pensé es en lo grande que era la pantalla, mucho mayor que muchos de los monitores para PC que había visto. Trabajar y pasar el rato con él tenía que ser comodísimo, y vaya que si lo es.

Casi 9 años después sigue siendo el equipo que gobierna mi escritorio, aunque ya no es mi dispositivo principal; ese honor se lo lleva un MacBook Pro que conseguí unos cuantos años después. El paso del tiempo lo ha tratado bastante bien, pero es un hecho que se queda flojo para según qué tareas. Para escribir, usar servicios de vídeo en streaming e, incluso, Photoshop, va como un tiro. Pero en la edición de vídeo con Final Cut Pro X le cuesta un poquito, aunque es lógico.

Durante este tiempo he mejorado algunos de sus aspectos como la memoria RAM y el disco duro. La configuración base era de 4 GB de memoria RAM y 1 TB de almacenamiento interno tradicional. En la época en la que vivimos, con esas características, iría a pedales, así que amplié la RAM a 12 GB y añadí un disco duro de estado sólido (SSD) de 240 GB junto al HDD mecánico sin tener que sacrificar la unidad de CD Superdrive.

La verdad es que para el uso que le doy va de fábula, pero me es imposible no fijarme en modelos más recientes como el iMac de 27 pulgadas con pantalla 5K o el iMac Pro (este último descartado por su precio). No mentiría si digo que me gustaría renovarlo, pero hay algunos aspectos del todo en uno de Apple que me gustaría que cambiasen de cara a próximas generaciones. Por ejemplo, menos marcos negros alrededor de la pantalla y un nuevo diseño. El de lágrima ya lleva unos años con nosotros y estoy casi seguro de que los creadores del iPhone están pensando en darle un lavado de cara.

Apple Watch, el mundo en tu muñeca

Ya me pasó con el iPad y me volvió a pasar con el Apple Watch. Fue uno de esos productos que cuando se presentó no le vi el sentido. En 2015 los relojes inteligentes no tenían ni por asomo el protagonismo que tienen ahora (que tampoco es mucho, la verdad), y se veía como un dispositivo dirigido a un público muy concreto entre los que pensaba que no me encontraba.

Sin embargo, cuando salió el Apple Watch Series 2 decidí poner el número de la tarjeta de crédito en la tienda online de Apple y cuatro semanas después lo tenía en mi muñeca. No os voy a engañar: al principio no le veía mucha utilidad, incluso pensé que me había equivocado con la compra, pero fue una sensación que acabó desapareciendo unos días más tarde.

No me considero un gran deportista. Me gusta hacer mis cosillas, como salir a correr varios días a la semana y hacer algún que otro ejercicio para mejorar mi musculatura, pero poco más. Durante los primeros meses, antes de empezar a ejercitarme, pasé de cerrar los anillos, y ahora verlos en la app de Actividad así me molesta porque me gusta que estén llenos de color. Sin duda los anillos han sido los culpables de que me haya interesado por mantener una vida algo más saludable.

Respecto a aplicaciones no tengo muchas, las necesarias. De las disponibles en la App Store no me suele llamar la atención casi ninguna, porque lo utilizo más como un dispositivo de monitorización que como reloj inteligente. Hay veces que las notificaciones de correo electrónico y WhatsApp me son insoportables y tengo que desactivarlas para poder desconectar aunque solo sean unos minutos.

Aunque el Apple Watch Series 2 ya lleva un par de años cargados en sus circuitos funciona bastante bien. watchOS 5 ha hecho un buen trabajo de optimización, ya que suele responder satisfactoriamente a la mayoría de acciones a las que lo someto, aunque le supone un esfuerzo hacer algunas, como por ejemplo dar una orden a Siri.

Creo que todavía le queda, por lo menos, un año más de vida. Espero que Apple lo actualice a watchOS 6 aunque no reciba muchas de sus novedades, al igual que pasa en los iPhone, iPad y Mac con cada actualización.