En esto cambió Mac mi manera de trabajar con respecto a Windows

En esto cambió Mac mi manera de trabajar con respecto a Windows

Te lo cuento aquí.

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No, no esperes un hilo anti-Windows. En este articulo voy a hablar sobre mi experiencia personal a la hora de haber comenzado a usar hace ya unos años un ordenador Mac. Y con este tipo de artículos suele pasar lo mismo con los de Android, se tiene la sensación de estar tirando por tierra a algo que usan a diario millones de personas, cosa que no es, ni de lejos, mi intención. De hecho, Windows barre con respecto a usuarios a MacOs.

Voy a dar mi experiencia y lo que me ha cambiado en la manera de relacionarme con la tecnología. Y a decir verdad, incluso hay alguna cosa para la que de cuando en cuando sí que utilizo un ordenador Windows que hay por casa. Pero la sabrás si llegas solo al final del artículo.

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Así cambió Mac mi manera de trabajar

La primera sensación al estrenar el Mac fue un poco de agobio. Sí, la ilusión de un crío con zapatos nuevos, aunque algo perdido por echar en falta algunas cosas a las que me había acostumbrado durante años. Pero a decir verdad, fue una sensación muy pasajera. Sé de algunas personas que se han comprado un Mac y tienen hasta algo de temor de usarlo, se siguen aferrando a Windows por no saber exactamente por dónde hay que comenzar. ¡Si es muy sencillo!

Una de las cosas que más me llenó al principio fue el uso de algunos atajos de teclado y gestos del Magic Mouse. Cierto es que en Windows también existen, aunque en MacOS son muchos más y hay más posibilidades. Uno que utilizo mucho es el de la captura de pantalla. Con Windows la hacía, pero debía editarla ¡en Paint! Aquí es diferente, todo se hace de manera más sencilla y práctica, me ahorro bastantes pasos.

El hecho que mis dispositivos sean Apple me facilita mucho todo. Es hacer una foto con el iPhone y tenerla de manera casi inmediata en el ordenador, con lo cual mi productividad se dispara. Con Windows ese paso requería tener que enviarme a mí mismo esa foto por correo electrónico. Me gustan las cosas fáciles y que las complicaciones sean las mínimas.

No echo en falta programas de ningún tipo, de hecho utilizo Office de la misma forma que lo hacía en Windows, y en este caso no tengo ningún problema. Por comodidad y familiaridad lo prefiero a usar Pages o Keynote, que normalmente me dan problemas de formato. Las aplicaciones en MacOS están optimizadas a tope, lo que se traduce en ahorro de tiempo.

Una de mis grandes aliadas a la hora de trabajar es, por ejemplo, la aplicación Notas. Se me puede ocurrir cualquier idea para trabajar, me la anoto en el iPhone, si no tengo el ordenador a mano, y es encender el Mac y tenerla allí. Para los que tenemos la cabeza a pájaros es un recurso imprescindible.

Donde quizás sí que agradezco más el usar un Mac, el mío actual es el MacBook Pro 2017, es en el tema de las actualizaciones. Me da la sensación que en Windows, cada vez que salía un SO nuevo, era para ir a peor. Windows 10 no me producía buenas sensaciones en absoluto, se siente como algo caduco y hasta difícil de mover, por no decir de las actualizaciones tan inoportunas y que pueden llevarte bastantes minutos. No, no estoy como para perder el tiempo esperando una actualización que se presenta cuando menos lo esperas. En MacOS, estas actualizaciones no son tan frecuentes, suelen hacerse en menos tiempo y aportan mejoras significativas, no excite esa sensación de “a ver qué pasará ahora.

Otro punto con el cual estoy más que satisfecho es el de la seguridad. Creo que el mejor antivirus es siempre el sentido común, pero en MacOS el asunto de la seguridad toma otra dimensión. Sí, puedes descargarte un archivo infectado y tener problemas, pero el hecho de utilizar siempre programas de la App Store o de páginas de confianza, reduce mucho las posibilidades de problemas. Por otro lado, instalar y borrar apps no puede ser más simple. Y cuando la eliminas, lo haces de verdad y si dejar residuos.

Y quizás lo que más me gusta es tener concentrada mucha potencia en un ordenador de 13 pulgadas, que me llevo a cualquier sitio y que planta cara a equipos que pueden tener sobre el papel mayores prestaciones. Optimización llevada a la máxima potencia, nada de cuelgues ni reinicios inesperados. ¿Os he dicho que el tiempo es importantísimo para mí?

Por eso, si necesitas un empujón para pasarte de uno a otro, personalmente te animo a dar el paso. Te encontrarás con personas que van a decir que pagarás a precio de oro algo que en Windows vale la mitad. Yo hago oídos sordos, mi tiempo vale más que mi dinero, ¡vaya que sí lo vale1

Bueno, y como has llegado hasta aquí, desvelo mi secreto: la única cosa para la que uso cuando me hace falta un ordenador Windows no es otra que el DNI-e. No he sido capaz, de momento, de instalar mi antiguo lector aquí, y me da mucha pereza volver a solicitar el certificado, así que cuando me hace falta, utilizo el portátil Windows que hay en casa y lo soluciono. ¡Nada es perfecto!