Amazon escucha las conversaciones de los usuarios con Alexa

Amazon escucha las conversaciones de los usuarios con Alexa

Escuchan desde conversaciones cotidianas hasta posibles delitos

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Los altavoces inteligentes han irrumpido en las casas de millones de personas de todo el mundo en muy poco tiempo. Poder controlar con la voz muchas de las cosas que nos rodean es muy cómodo, además de que nos permiten pedir información o solicitar servicios y, en el caso de los de Amazon, incluso comprar a través de ellos.

Se podría decir que los Amazon Echo son los altavoces inteligentes más populares. Si Siri es el asistente de voz por excelencia de los smartphones, Alexa lo es de este tipo de dispositivos. Cuanto más los usamos, más mejoran, y no por medio de la inteligencia artificial, sino porque miles de personas escuchan miles de grabaciones a diario.

Miles de personas para analizar las grabaciones procedentes de Alexa

Puede que después de leer esto tengas más cuidado con lo que dices delante de Alexa o, directamente, es posible que la desconectes para siempre. Según informa Bloomberg en un completo reportaje, Amazon tendría toda una legión de trabajadores especializados en el análisis de las grabaciones de Alexa. De hecho, cuenta con varios centros dedicados a la mejora de su asistente de voz en Estados Unidos, Costa Rica, Rumanía e India.

Bloomberg consiguió contactar con 7 personas que conocen de cerca el proceso de mejorar Alexa. Según comentan en su reportaje, la mayoría de veces escuchan grabaciones cotidianas y sin apenas interés, pero otras ocasiones disponen de acceso a otras más comprometidas como las de una mujer cantando en la ducha o un niño pidiendo ayuda a gritos. Incluso según apunta Bloomberg, dos trabajadores comentan que llegaron a escuchar grabaciones que podrían considerarse delito o estar relacionadas con uno, y que aunque Amazon tiene “tolerancia cero” con ellas, la compañía prefiere no intervenir por no ser de su incumbencia.

Es posible pedir que no se graben las conversaciones, pero muy poca gente lo sabe

Todo esto trae de nuevo el debate de si los altavoces inteligentes respetan la privacidad de los usuarios, y sabiendo que miles de trabajadores de Amazon podrían escuchar grabaciones de voz es normal que nos mostremos preocupados. No obstante, estos trabajadores comentan que es posible pedir que no se graben las conversaciones para mejorar el servicio, aunque es un detalle que muy poca gente conoce.

En el reportaje se menciona también que aquellos trabajadores que escuchan los audios no pueden acceder a los nombres completos o las direcciones de las personas, ya que solo se incluye el número de cuenta, nombre de pila y el número de serie del dispositivo con el que se ha hecho la consulta.

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Hay que señalar que este fenómeno no solo es cosa de Amazon, ya que con Siri Apple hace una cosa similar. Los de Cupertino tienen empleados especializados en la mejora de este asistente que escuchan peticiones para ver si la interpretación de la solicitud coincide con lo que dijo la persona. También Google hace lo propio con Assistant, pero al igual que Apple se esfuerzan en afirmar que borran aquellos datos más personales.

El problema de Amazon es que parece que no borran la información pasada un tiempo, sino que siempre se queda rondando por los servidores, y aunque se supone que no recopila información mientras no se invoque a Alexa, algunos de los trabajadores confesaron a Bloomberg que es muy común escuchar audios que parecen haber sido grabados sin que los usuarios lo supiesen, es decir, sin que dijeran “Alexa” u otras de las palabras asociadas para despertar al altavoz.

Actualización: a continuación incluimos la respuesta oficial de Amazon a la polémica generada por el reportaje de Bloomberg.

Nos tomamos muy en serio la seguridad y privacidad de la información personal de nuestros clientes. Sólo anotamos un número extremadamente pequeño de interacciones de un conjunto aleatorio de clientes para mejorar la experiencia del cliente, siempre después de haber utilizado la palabra de activación de un dispositivo. Por ejemplo, esta información nos ayuda a entrenar nuestros sistemas de reconocimiento de voz y comprensión del lenguaje natural, para que Alexa pueda entender mejor sus peticiones y garantizar que el servicio funcione bien para todos. Tenemos estrictas salvaguardas técnicas y operativas, y tenemos una política de tolerancia cero en cuanto al abuso de nuestro sistema. Los empleados no tienen acceso directo a la información que puede identificar a la persona o cuenta del cliente como parte de este flujo de trabajo. Aunque toda la información es tratada con alta confidencialidad y utilizamos la autenticación multifactorial para restringir el acceso, además del encriptado del servicio y las auditorías de nuestro entorno de control para proteger dicha confidencialidad, los clientes pueden borrar sus grabaciones de voz asociadas a su cuenta en cualquier momento.

Del mismo modo, también desde Amazon han querido aclarar que las escuchas que la compañía practica son siempre anotaciones puntuales y siempre después de invocar a Alexa en un dispositivo mediante la correspondiente palabra de activación, según han afirmado nunca son escuchas activas, por lo que el reportaje de Bloomberg no es del todo exacto. Amazon también ha querido puntualizar que bajo ninguna circunstancia tiene acceso a elementos que puedan identificar a su cliente.