Enseña a su abuela de 91 años a usar iPhone para pasar...

Enseña a su abuela de 91 años a usar iPhone para pasar mejor la cuarentena

FaceTime es una solución genial en estos momentos para poder contactar con nuestros seres queridos.

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Facetime

A pesar de todo lo que estamos viviendo a raíz del coronavirus y su propagación, en tiempos de crisis el ser humano saca a relucir lo mejor de si mismo, y esto siempre suele acabar dejando preciosas historias por el camino.

Así es la historia de Julienne Van Hul, de la que el periódico británico “The Guardian” escribía esta pasada semana. Van Hul, que actualmente tiene 91 años, vive confinada en su casa a razón del brote de COVID-19 que se está sufriendo a nivel mundial, y Stephanie McQuaid, su nieta, es una enfermera a tiempo parcial que pensó que era importante proteger a su abuela en estos momentos.

A esta nieta y abuela les une una fuerte relación. Cuando la madre de McQuaid murió, esta comenzó a llamar más a menudo a su abuela, para llenar así el vacío que a ambas les había quedado. Ahora, como la misma McQuaid dice, su abuela es su mejor amiga.

Dadas las recomendaciones de confinamiento impuestas para proteger a los mayores, McQuaid se angustió por su abuela, que tendría que comenzar a estar sola a tiempo completo. Para paliar esto, y facilitar así el aislamiento de esta, tuvo la idea de darle un iPhone que tenía por casa sin uso para así poder comunicarse a través de FaceTime con ella. Esto la enfrentó al increíble reto de enseñar a una persona de 91 años a emplear un dispositivo de Apple, con el añadido de que además debían de mantener la distancia de seguridad para evitar posibles fuentes de contagio.

Anciana aprende a usar FaceTime para paliar confinamiento del coronavirus
Fuente: The Guardian

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En cualquier caso, McQuaid no se vino abajo por las circunstancias. Compró una tarjeta SIM con un plan de datos (ya que su abuela no contaba con internet en su hogar) y configuró el dispositivo para ser más fácil de emplear para una persona mayor, además de añadir algunos otros contactos de familiares para que pudieran dar también con ella. Limpió el iPhone con sumo cuidado, siguiendo las pautas servidas por Apple para la correcta desinfección del terminal y lo guardó en una bolsa zip para que no pudiera desde su limpieza contaminarse con el virus. Tras esto solo tuvo que ir a Emyvale, donde vive su abuela en Irlanda y dejarle el iPhone preparado y desinfectado en el porche de su casa. Van Hul lo retiró, y fue ahí cuando comenzó el verdadero desafío.

Para enseñar a su abuela a emplear el dispositivo de Apple cada una se situó a un lado de un gran ventanal que daba al patio de la casa de la anciana y con mucha paciencia y su propio iPhone para ir instruyendo a su abuela comenzaron las clases, inicialmente en el uso exclusivo de FaceTime en el smartphone.

FaceTime McQuaid Van Hul
Fuente: The Guardian

Van Hul al principio se mostró escéptica, ya que pensaba que era una tontería lo que su nieta intentaba enseñarle. La presión que tenia que aplicar sobre la pantalla o el botón Home del terminal al principio se le resistían, declaraba McQuaid. Pero con un poco de practica, a pesar de que Van Hul todavía no sabe como realizar llamadas de FaceTime por si misma, si que ya sabe contestar a las llamadas entrantes, por lo que ahora pueden llamarla sin problema y ver que se encuentra bien. El valor del esfuerzo de su nieta tuvo para ella todo el sentido una vez comenzó a ver que todos sus familiares podían contactarla ahora, especialmente sus nietos que viven en Calgary.

Como dice McQuaid:

“Explicar a alguien que nunca ha tenido un smartphone o realmente nada más tecnológico que una televisión o una radio fue todo un reto”.

McQuaid decía que el valor añadido que ofrece el poder ver a sus familiares a través de la pantalla es lo que marca realmente la diferencia para su abuela, que según cuenta ya ha podido compartir su opinión acerca del reciente corte de pelo de uno de sus nietos.

Por desgracia hay puntos que aún se le resisten de su nuevo dispositivo, pues como indican en “The Guardian”. Cuando fueron a tomar unas fotos para el artículo y quisieron hacer una demostración de la anciana y su nieta realizando una videollamada, Van Hul había olvidado poner a cargar su dispositivo, por lo que no pudieron enseñar las nuevas habilidades adquiridas, aunque prometieron tanto abuela como nieta que seguirían practicando.

En estos tiempos difíciles cuidar de nuestros mayores, que son los más perjudicados y con mayor riesgo frente al virus, es una tarea de vital importancia. Además de sus cuidados físicos, en este caso la compañía emocional juega un papel clave, y no debemos de olvidar la importancia de mantener el contacto con ellos, reconfortarlos y demostrarles nuestro cariño. Además, si como McQuaid somos capaces de enseñar a nuestros mayores a usar FaceTime, seguro que a la larga nos lo acaban agradeciendo.