Apple lanzará varios MacBook con procesador propio ARM en 2021 y podrían ser más baratos

    Apple tiene planeado lanzar nuevos MacBook con procesador ARM diseñado por la compañía.

    Macbook con procesador ARM Apple tiene planes muy interesantes relacionados con sus procesadores para ordenadores portátiles. El analista Ming-Chi Kuo apunta que Apple tiene sobre la mesa nuevos procesadores de diseño propio basados en la arquitectura ARM. Según Kuo, esto se traducirá en una situación aventajada para la compañía de Cupertino que dejará de depender de Intel y de su hoja de ruta. El que Apple se aleje de Intel hará que la compañía ejerza un mayor control sobre el hardware. Sin embargo, parece que Apple no moverá ficha hasta el cuarto trimestre de 2020 o el primer trimestre de 2021. Según esta información filtrada por Kuo, los MacBook con procesador ARM diseñados por Apple serán una realidad a más tardar el año que viene.

    Los MacBook con procesador ARM de Apple podrían ser más baratos

    Pasemos a la otra vertiente de la cuestión: este cambio debería verse reflejado también en el precio de los MacBook. ¿De cuánto estamos hablando? Parece que el ahorro potencial en componentes oscila entre el 40-60%. Podemos suponer que veremos en el mercado nuevos modelos de MacBook de una gama más modesta con un precio más comedido.

    MacBook con procesador ARM diseñado por Apple

    Sin embargo, a pesar del supuesto ahorro que este movimiento produciría, hay algunos costes nuevos que Apple tendría que asumir. Por ejemplo, los procesadores actuales fabricados por Intel incluyen el controlador USB de manera integrada. Apple depende este controlador. Al parecer, ya hay solución para eso. El proveedor principal para esta nueva hornada de controladores USB destinados a los MacBook ARM será ASMedia Technology.

    A título personal opino que esto es un verdadero cambio de paradigma. Apple podría cerrar la eterna brecha entre el iPad y el Mac. Una brecha que no sólo está abierta por el hardware sino también por el software. Este puede ser el primer paso para que las diferentes líneas de los MacBook y de los iPad disfruten de una nueva convergencia que hasta la fecha no se ha producido. ¿En qué punto? Sólo el tiempo lo dirá.