Houseparty, la app de videollamadas de moda, podría no ser segura

    ¡El robo de datos es una de las principales acusaciones hacia la app de videollamadas!

    Houseparty videollamadas

    Apoyarse en la tecnología ha sido fundamental para enfrentar la crisis actual generada por el COVID-19. Así, hemos visto apps para informarse verazmente y saber qué hacer ante el coronavirus, apps para trabajar desde casa y quizás la más importante, aquellas que nos permiten estar comunicados. En ese sentido, aplicaciones de videollamadas como Zoom o Houseparty han subido su número de usuarios.

    Sin embargo, tener más descargas no necesariamente se ha traducido en buenas noticias, sino que más bien ha expuesto sus vulnerabilidades. Ya en varias ocasiones durante esta cuarentena, Zoom ha sido acusada de incumplir sus políticas de privacidad y ahora una acusación similar pesa sobre Houseparty.

    En los últimos días Houseparty, perteneciente a la misma compañía creadora del popular juego Fornite: Battle Royale, se ha posicionado como la app de videollamadas predilecta entre los usuarios jóvenes. Sin embargo, varios expertos en privacidad en Internet, afirman que se trata de una app insegura.

    La mayoría de estos expertos han escogido Twitter para volcar el resultado de rumores que afirman que Houseparty roba datos sensibles de los dispositivos móviles, como contraseñas de servicios, direcciones de correos electrónicos, números telefónicos y hasta datos bancarios. A pesar de la falta de pruebas, la difusión de esta información ha bastado expertos en la materia como Gehan Gunasekara, profesor asociado de derecho comercial en la Universidad de Auckland, califiquen a Houseparty como “un caballo de troya”.

    Básicamente, está permitiendo que esta aplicación acceda a su teléfono inteligente y su teléfono inteligente le dice mucho sobre usted, su movimiento, sus ubicaciones, sus contactos, la frecuencia con la que se comunica con las personas, con quién se comunica…

    Houseparty Sin embargo y según una revisión de las políticas de privacidad de la app vigentes de 2018, hecha por la especialista en leyes y privacidad Suzanne Vergnolle, esta no introduce términos muy diferentes a otras apps populares como Instagram, y más bien deja bien específico lo que puede hacer con los datos de los usuarios, la incluso con la posibilidad de incumplir con la Ley de Protección de Datos.

    • Houseparty reclama la propiedad de todo el contenido y las acciones que sus usuarios comparten o realizan a través de la plataforma.
    • House Party declara que las actividades realizadas en su servicio podrían calificarse como “datos no personales” y la exclusión voluntaria de los usuarios no tiene ningún valor (según la GDPR, las actividades realizadas por los usuarios en una plataforma son consideradas datos personales).
    • No se tienen en cuenta los sistemas de “No rastreo”, por ello, se sigue rastreando al usuario aún al utilizar un sistema de este tipo.
    • House Party te rastrea por defecto. Es posible “darse de baja” del rastreo al comenzar a utilizar la plataforma.
    • Es posible solicitar la eliminación de los datos recopilados, pero no se asegura que se eliminen por completo.
    • “Internet no es 100% seguro” y por tanto la compañía no se hace responsable de asegurar la seguridad de los datos que se proporcionan.

    Aún en el centro de la polémica, Houseparty no ha desmentido oficialmente estas acusaciones específicas. Pero si lo ha hecho, con aquellas que le acusan de sufrir un hackeo de información de millones de usuarios de la aplicación, por parte de piratas informáticos rusos. En su defensa y recurriendo nuevamente a la falta de pruebas Houseparty alega que todo es parte de una campaña de desprestigio y ha ofrecido un millón de dólares a quien ofrezca datos comprobables del hecho.

    A pesar del éxito de estos los últimos días, la reciente polémica ha hecho que algunos usuarios hayan dejado la aplicación ante el temor de robo de información. Sin embargo, y ante la falta de pruebas nada demuestra que Houseparty sea menos segura que otras aplicaciones, usadas por los jóvenes.