Estos son los accesorios imprescindibles que utilizo en mi MacBook Pro: disco duro externo

    Un disco duro externo SSD te brinda la mejor experiencia para trabajar y guardar recuerdos.

    Mi relación los discos duros externos fue tranquila hasta el año 2016. Como no había tenido problemas, eran mi elección favorita a la hora de almacenar información, fotografías básicamente. Sin embargo, a principios de ese año todo comenzó a cambiar. Un golpe fortuito hizo caer el disco duro externo que estaba usando al suelo, con tan mala fortuna de dañar algunos sectores. Perdí tres años de fotografías, concretamente desde el año 2013 a principios de 2016. Tras mucho esfuerzo, pude recuperar un 50 por ciento de esas fotos perdidas. De momento ahí sigue, a la espera de una reparación en profundidad por parte de una empresa especializada, y que ascenderá a varios cientos de euros.

    El recambio a esa tecnología estaba por llegar. Había oído hablar de los discos duros externos SSD, que al carecer de piezas mecánicas como agujas y discos físicos, son más rápidos, fiables y resistentes. Estaba claro, había que decantarse por alguno y este SanDisk Extreme 510 fue la solución. De momento, y va para tres años de uso, la experiencia no puede ser mejor. ¿Quieres saber más sobre cómo te puede ayudar un disco duro externo SSD?

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    ¿Qué es la tecnología SSD?

    Los discos pueden ser de dos tipos, HDD y SSD. Los HDD, o discos mecánicos cuentan con alguna ventajas como su precio, que son bastante más económicos. El GB o TB sale bastante más barato cuando se trata de un disco HDD. Sin embargo, los inconvenientes no son pocos. Son ruidosos al intervenir partes móviles, la tasa de transferencia de datos es menor, por lo que son más lentos. Son además muy delicados, cualquier golpe los puede dejar fuera de combate, doy fe de ello.

    En los SSD no hay partes mecánicas, no hay ni disco ni aguja. Los datos se almacenan en microchips con memorias flash unidas entre sí. Podría decirse que es la evolución de una memoria USB. Son más pequeños, extremadamente silenciosos y muy resistentes. Aguantan muy bien los golpes, aunque no se trata de que lo puedas tirar al suelo con alegría. La tasa de transferencia de datos es mucho mayor, por lo que es conectarlo al puerto USB de tu ordenador y echar a andar.

    Los discos duros SSD están ganado la partida frente a los HDD. No importa pagar la diferencia de precio, que suele ser considerable, con tal de gozar de una solidez y rapidez mucho mayor. En mi caso, no me vuelvo a plantear la compra de un HDD jamás, bajo ninguna circunstancia. Tuvieron su momento, pero la evolución tecnológica está para proporcionar ventajas y no trabas.

    Sandisk

    Así es el disco duro SanDisk SSD de 480 GB

    Mi elección estuvo fundamentada por cuestión de espacio, es un disco muy pequeño y ligero. Su peso no alcanza los 80 gramos y las medidas son 7,56 x 7,56 x 1,06 centímetros. Un curioso rombo que se acopla perfectamente a cualquier bolsillo de tu maletín o mochila. Es capaz de transferir datos a 625 MB/s, de grabarlos a 400 MB/s y de leerlos a 430 MB/s. Unas cifras que dejan pequeño a cualquier disco HDD.

    Otro de los puntos fuertes de este disco, además de su pequeño tamaño y ligereza, es que goza de resistencia al agua IP55. Vale, a nadie se le ocurriría someterlo a este elemento, pero es algo que está muy bien pensado en caso de derrames accidentales de líquidos, tan habituales entre quienes pasan horas junto al ordenador.

    Sandisk

    El disco cuenta con un software de cifrado de datos a 128 bits, una opción más que aconsejable en el caso de trabajar con datos sensibles. Una idea muy práctica que viene muy bien a todo tipo de usuarios. Por lo demás, se trata de un diseño que no deja indiferente, y que tiene un detalle interesante, el de estar rodeado de un anillo de caucho que le da una mayor protección en caso de golpes. Los de SanDisk han pensado en todo.

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    El precio total del disco se acerca a los 200 euros ara 480 GB, curiosamente unos 20 euros más caro que cuando lo compré en octubre de 2017. Ahora bien, se trata de una buena inversión que has de plantearte si quieres guardar tus datos con un buen nivel de seguridad. Un accesorio que considero imprescindible para mi trabajo para el día a día.