Viaje en el tiempo: un cuadro de 1860 muestra una mujer usando… ¿un iPhone?

    ¿Está esta mujer de 1960 usando un iPhone? Esta imagen se ha vuelto viral en las últimas semanas.

    En numerosas ocasiones hemos visto historias de supuestos viajeros en el tiempo que aparecen en fotografías o cuadros. Este tipo de casualidades nos hacen pensar que hay gente con objetos determinados mucho antes de que se inventaran. Y ahora ha sucedido con el iPhone.

    cuadro 1860 mujer con iphone
    «La esperada», de Ferdinand Georg Waldmüller

    Se trata de un cuadro del pintor austríaco Ferdinand Georg Waldmüller, que vivió entre 1793 y 1865. De entre toda su obra, hoy destacamos la titulada «La esperada», pintada en el año 1860.

    En esta obra podemos ver un paisaje con una mujer al fondo y lo que parece un chico enamorado en la zona izquierda. Pero lo más curioso de todo es que la mujer parece estar sujetando un algo que tiene la misma forma y tamaño de un smartphone actual.

    Es más, la posición de las manos y la mirada justamente hacia ese objeto nos hacen pensar que puede estar contestando un WhatsApp o mirando Instagram. Si el cuadro fuera una foto actual, pocos dudarían de que tiene un smartphone en la mano.

    Una confusión de la época actual

    La interpretación de este cuadro ha causado bastante revuelo tras muchas publicaciones. Incluso Gerald Weinpolter, director ejecutivo de la agencia de arte austrian-paintings.at, tuvo que salir a asegurar que no había tecnología moderna en la pintura.

    La niña de este cuadro de Waldmüller no está jugando con su nuevo iPhone X, sino que se va a la iglesia con un pequeño libro de oraciones en las manos»

    Peter Russell, un funcionario retirado del gobierno local de Glasgow, desveló, cuando vio la pintura en una galería de arte para obras de los siglos XVIII y XIX Munich, la importancia del contexto al observar y apreciar el arte. «Lo que más me llama la atención es cuánto la tecnología ha cambiado la interpretación de la pintura y, de alguna manera, ha aprovechado todo su contexto«.

    Claramente el contexto y la actualidad nos nublan la mente y hacen que interpretemos cosas diferentes. Todo el que viera el cuadro en 1860 vería un libro de oraciones, sin embargo en el siglo XXI eso no es algo común, por lo que nos inclínanos hacia un iPhone.